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Mostrando entradas de junio 12, 2016

XII° Domingo del Tiempo Ordinario, 19 de junio de 2016

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“Y USTEDES, 
¿QUIÉN DICEN QUE SOY YO?” “El que quiera seguirme, que se niegue a sí mismo, cargue con su cruz cada día y se venga conmigo.”
I° lectura:Zc 12, 10-11; 13-1;Salmo:62;II° lectura:Gal 3, 26-29;Evangelio:Lc 9, 18-24
Se nos presenta en la liturgia de este domingo un doble retrato: el de Jesús y el del discípulo. Cuando se tiene un amigo, ¿cuál es la primera cosa que se piensa? ¿Preguntarle lo primero que nos viene a la mente? O, por el contrario, antes de hacer cualquier pregunta, se piensa ¡cómo sería agradable volver a verlo así como disfrutar su compañía¡  ¿Por qué no hacer lo mismo con Jesús, cuando se está ante Él y con Él? ¿Por qué no anunciar y dar testimonio del bien que nos hace su presencia, antes de otra cosa?
LA CRUZ, MEDIO DE SALVACIÓN…
Jesús entra en las filas de los hombres y mujeres excepcionales, que han llevado al mundo una palabra divina capaz de mover los corazones y las conciencias, como es el caso de San Juan Bautista, Elías y los profetas. 
En la perspectiva de…

XI° Domingo del Tiempo Ordinario, 12 de junio de 2016

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“DIOS NO SE CANSA DE PERDONAR” “Estoy crucificado con Cristo: vivo, pero no soy yo el que vive, es Cristo quien vive en mí.”
I° lectura: Sam  12, 7-10. 13; Salmo: 31, 1-2. 5. 7. 11; II° lectura: Gal 2, 16. 19-21; Evangelio: Lc  7, 36-8, 3
Al centro del Evangelio, vemos una mujer culpable de graves pecados y señalada por los demás como una pública pecadora perdonada y arrepentida, la mujer del perfume -una de las tantas mujeres anónimas que aparecen en el Evangelio- que obtiene el perdón y la misericordia de Jesús, a diferencia de quien se cree estar bien ante Dios.  
Un fariseo invitó a su casa a Jesús y con sorpresa asistió a una escena para él poco agradable. Los fariseos, en el antiguo Israel, eran quienes representaban el movimiento político-religioso que, entre otras cosas, profesaban una rigurosa observancia hasta en las más mínimas prácticas unidas a la fe; por ello gozaban de un cierto respeto y admiración, y ellos mismos se consideraban superiores a la gente común. Cabe recordar …