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XXIII Domingo del Tiempo Ordinario, 7 de septiembre de 2014

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SABER CORREGIR, SABER ACEPTAR
"Yo les aseguro también que si dos de ustedes se ponen de acuerdo para pedir algo, sea lo que fuere, mi Padre celestial se lo concederá; pues donde dos o tres se reúnen en mi nombre, ahí estoy yo en medio de ellos"
Primera lectura: Ez 33,7-9; Salmo: 94; Segunda lectura: Rm 13, 8-10; Evangelio: Mt 18, 15-20
El Señor nos invita en este domingo, a ayudar a corregir a quien no está en el camino correcto. Nos propone ser centinelas, cuidadosos hombres y mujeres que buscan de la mejor manera ser fieles a la palabra del Señor, a su mensaje (1° lectura). Solo si escuchamos la voz de Dios, acercándonos a Él, adorándolo y siendo dóciles a su voluntad, podremos caminar en la vía de la paz (Salmo). En este camino de paz, encontramos que todo se resume en el amor a Dios, al prójimo y a sí mismo, con ello es que cumplimos a plenitud toda la ley, todo aquello que estamos llamados a cumplir (2° lectura).
CORREGIR ES AYUDAR, NO MALTRATAR…
El Evangelio de hoy es una e…

Padre Nuestro. Mons. Mario del Valle Moronta Rodríguez, obispo de San Cristóbal.

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PADRE NUESTRO Por Mons. Mario del Valle Moronta Rodríguez Obispo de San Cristóbal

Una de las acciones más tradicionales del cristianismo, herencia del pueblo de Israel del Antiguo Testamento, es la oración. Hay diversas formas de hacerla. Y todas ellas, aunque se pueda valer de la intercesión de los santos, se dirigen sólo a Dios. La Escritura nos da hermosos ejemplos de ello.


Con la venida del Hijo de Dios que se hizo hombre, la oración adquirió un mayor sentido. La forma de comunicarse con su Padre era sobre todo con la oración, que además reafirmaba la comunión existente entre Aquél y Jesús mismo. Los discípulos de Jesús, instruidos por el espíritu Santo, le pidieron que pudiera enseñarles a orar. Jesús fue directo y claro y les instruyó cómo hacerlo y les enseñó una hermosa oración, que conocemos como PADRE NUESTRO.
Luego de la Resurrección, sin descartar otras formas de oración, la Iglesia asumió el PADRE NUESTRO COMO LA ORACIÓN POR EXCELENCIA. Incluso la introdujo en la celebración …